Una API (Application Programming Interface o Interfaz de Programación de Aplicaciones) es un conjunto de reglas y protocolos que permite a diferentes aplicaciones de software comunicarse entre sí. Es el "idioma" que usan las aplicaciones para intercambiar datos y funcionalidades.
Piensa en una API como un camarero en un restaurante: tú (una aplicación) haces un pedido (una petición) al camarero (la API), que lo lleva a la cocina (otra aplicación) y te trae de vuelta lo que pediste (la respuesta). No necesitas saber cómo funciona la cocina, solo cómo hacer el pedido.
Las APIs más comunes en el mundo web son las REST APIs, que usan el protocolo HTTP (el mismo de las páginas web) para enviar y recibir datos en formato JSON. Cuando una herramienta de automatización como n8n o Make conecta con Gmail, Slack o un CRM, lo hace a través de sus APIs.
Para los negocios, entender APIs es fundamental para la automatización. Cada vez que conectas dos herramientas (por ejemplo, que un formulario web cree un contacto en tu CRM), se está usando una API por debajo. Las plataformas no-code abstraen esta complejidad, pero entender el concepto te ayuda a diseñar mejores automatizaciones y a solucionar problemas.
Los modelos de IA como GPT y Claude también se acceden a través de APIs, lo que permite integrar inteligencia artificial en cualquier aplicación o flujo de trabajo. El coste se basa normalmente en el número de llamadas (peticiones) o tokens procesados.